Porsche AG sigue apostando por la economía de combustible en cada actualización que realiza de cualquiera de sus vehículos. Si bien depende del coche concreto, los ahorros conseguidos en consumo en los modelos de la gama actual en comparación con sus predecesores se mueven entre un 20% y un 23% según la nueva normativa de homologación europea (NEDC), con incrementos significativos en las prestaciones. Los ahorros alcanzados por la nueva generación del Cayenne son los más elevados. Sin embargo, la nueva generación de los deportivos 911 y Boxster/Cayman, lanzados en 2008, también muestran reducciones de hasta el 16% y el 15%, respectivamente.
En los deportivos con motores atmosféricos la gran mayoría de estos descensos (entre 0,5 y 0,6 litros) es atribuible a la adopción de la inyección directa de combustible y de la caja de cambios PDK de doble embrague y siete marchas. Estas mejoras también han permitido al 911 bajar por primera vez de la barrera de los 10 litros de consumo medio. Así, el 911 Carrera de 345 CV con cambio PDK gasta sólo 9,8 litros, lo que, respecto a su antecesor, equivale a un 13% menos de consumo de combustible y a un 15% de reducción en las emisiones de CO2. Los modelos Boxster S y Cayman S acreditan ahora consumos medios de 9,4 litros.



