
Transcurren los años y la familia Servià mantiene intacta la pasión por el mundo del motor. Cierra con balance positivo el año 2011 y posee una buena dosis de energía para afrontar con empuje el 2012. Nombrado el mes de febrero director general del Circuit de Cataluña, Salvador Servià ha transformado la edad de jubilación en la de asumir “una labor determinante para la continuidad de los grandes premios de Fórmula 1 y Motociclismo en el Circuit”. “Ha sido una tarea apasionante que he realizado con mis colaboradores, de los que ahora puedo decir que me siento amigo. Debíamos asegurar la continuidad de los grandes premios y estoy convencido que la hemos conseguido”, señala Salvador Servià.
Implicado desde 2009 en la organización de la África Eco Race, Josep María Servià ha dado inicio a la cuarta edición de esta prueba que mantiene el espíritu del Dakar original. Además de esta colaboración con la estructura capitaneada por René Metge, el menor de los hermanos Servià y Fina Román, su mujer, gestionan Servià Desert, empresa con la que dirigen viajes de aventura en países del norte de África. Si se le presentase, Josep María Servià no dejaría escapar la oportunidad de volver a competir: “Es evidente que me gustaría mucho poder volver a subir a un coche de competición, y más aún con Fina como copiloto. Es una posibilidad que no descarto, a pesar de que ahora vamos andando. Más yo que ella, que este año ha estado más activa en las carreras. Y no, no me siento celoso sino todo lo contrario. Colaboro tanto como puedo para que le vaya lo mejor posible”.
El nombre de Oriol Servià ha vuelto a sonar con fuerza en Estados Unidos. Después de una temporada sin competir, regresó a la IndyCar y al equipo Newman/Haas, con el que en 2005 fue subcampeón de la Champ Car. El hijo de Salvador Servià ha sido cuarto en la clasificación final de la IndyCar y quedará en la historia el hecho de haber arrancado desde la primera fila en la edición del Centenario de las 500 Millas de Indianápolis, carrera que llegó a liderar y en la que terminó sexto. No hay duda, méritos ha hecho, pero ahora, sin patrocinador, Newman/Haas se ha visto obligado a cerrar las puertas y Oriol Servià trabaja para abrir la de algún otro equipo. “Con Newman/Haas cerramos un capítulo del que todos estamos muy satisfechos. Ahora se trata de abrir otro. La incógnita es saber si lo tendremos resuelto antes de Reyes pero es una situación a la que estoy acostumbrado y por ello me siento bastante tranquilo”.
Joan Servià, hijo de Josep María y primo de Oriol, ha intervenido este año como ingeniero de pista de Sunred en el Campeonato del Mundo de Turismos y de RCA Racing en el Open de España GT y en el Campeonato de España de Resistencia. Y también ha colaborado con Nadaltech en el diseño de amortiguadores de competición. Años atrás Joan demostró, primero en el karting y después al volante de automóviles de distintas categorías, poseer grandes facultades para el pilotaje. Cosa de familia, evidentemente. “No tengo la menor duda de que mi futuro profesional está en la ingeniería de competición. Me gusta especialmente el mundial de turismos, en el que hay buenos pilotos y como ingeniero se me da responsabilidad sobre todos los apartados del coche, con la única excepción del motor. Y esto me llena mucho”.
Fina Román ha estado este año más activa que Josep Maria Servià, su marido. En enero participó por octava vez consecutiva en el Rally Dakar; en verano fue copiloto de Jean-Louis Schlesser en la Baja España-Aragón y posteriormente asumió la misma función al lado de Meritxell Aregall en el Rally Mergouza, en el sur de Marruecos. “Sí, he tenido un año muy intenso y con dos nuevas experiencias que me han dejado un gran recuerdo. Una, la confianza que me demostró Jean-Louis Schlesser, al que siempre más estaré agradecida; antes de responder afirmativamente a su propuesta dudé mucho, unos cuantos días. Sabía que era una oportunidad única pero no le quería decepcionar. La otra, en Marruecos con el buggy Polaris con el que Meritxell se estrenó en competición. Solo tiene 19 años y me dejó boquiabierta. Si encuentra ayudas, esta chica puede llegar muy lejos”, asegura Fina. Ahora ya tiene cerradas las maletas para cruzar el Atlántico, reencontrarse con Jordi Juvanteny y José Luis Criado dentro la cabina del camión KH7 e iniciar una vez más la aventura del Dakar.