Corría el año 1968 cuando, en medio del movimiento estudiantil que paralizaba Francia y conmovía al mundo, Citroën sorprendía lanzando un modelo excéntrico y único: el Mehari. Este auténtico predecesor de los SUV, que hora cumple 45 años, es más que un coche pensado para el ocio: es el símbolo de una época y un verdadero fenómeno en la historia del automóvil.
Presentado el 16 de mayo de 1968 en el golf de Deauville, el Mehari, entonces llamado Dyane 6 Mehari, fue toda una sorpresa por su concepto atípico: un vehículo sin pretensiones, útil para el trabajo y el ocio, que se lavaba con una manguera, y que se podía utilizar tanto para cargar heno como para transportar tablas de surf. Retombaa la filosofía del 2 CV por su modularidad y bajo coste, recurriendo además a los materiales más modernos.
El nombre “Mehari” se inspiró en la palabra con la que se conoce al dromedario en el Norte de África y el Sáhara. Como su tocayo de cuatro ruedas, se trata de un animal sobrio, resistente y todoterreno que puede transportar pasajeros o mercancías.
Creado por Roland de La Poype, innovó por su carrocería, enteramente construida con plástico ABS (Acrylonitrilo Butadieno Estireno) coloreado en la masa. Esta nueva materia ligera puede tomar cualquier forma y adoptar cualquier color. La segunda gran particularidad del Mehari, es que se trataba de un coche totalmente descapotable por encima de la línea de cintura de la carrocería, incluido el parabrisas, que se replegaba sobre el capó.
Gracias a su chasis elevado y su carrocería de plástico, el Mehari se movía por todas partes, sobre todo en su versión 4×4, lanzada en 1979, que podía superar pendientes de hasta un 60 %. Ofrecía una libertad que no ha sido igualada.
El Mehari tuvo una gran carrera en el cine, protagonizando cintas como “El Gendarme de Saint Tropez”, y en las carreteras de todo el mundo, con hazañas como el Raid Lieja–Dakar–Lieja en 1969, el Raid París–Kabul–París en 1970 y el Raid París–Persépolis–París en 1971. Además, se utilizó como vehículo de asistencia médica en el Rallye París Dakar de 1980. También fue un fiel colaborador del ejército y de la gendarmería del país vecino gracias a su bajo peso y a su versatilidad, que le convertían en un automóvil ideal para unidades aerotransportadas.
En 19 años de historia, el Mehari sólo conoció dos series especiales lanzadas en 1983: el Mehari Playa (España) y el Mehari Azur (Francia, Italia y Portugal), con una carrocería blanca y azul (puertas, calandra, baca del techo, cercos de los faros) y con tapicería esponjosa con rayas blancas y azules. Otros modelos inspirados por la misma filosofía han sido también montados por Citroën, como el Baby-Brousse, el Pony, el Dalat o el FAF.
Con cerca de 150.000 unidades producidas entre 1968 y 1987, el Citroën Mehari es todavía hoy un verdadero fenómeno en la historia del automóvil.


















