En el escenario de una de las etapas míticas del Tour de Francia ciclista, el equipo Peugeot Sport ha llevado a cabo uno de sus últimos ensayos generales antes de su gran desafío americano. Con su sinuosa carretera y su paisaje lunar, el “monte pelado” ofrece un anticipo ideal de las condiciones que Sébastien Loeb y el Peugeot 208 T16 Pikes Peak encontrarán el próximo 30 de junio en Colorado. Aunque la altitud es menor (1.909 metros), el tipo de recorrido es muy propicio para la puesta a punto de un vehículo que desborda de potencia con sus 875 caballos.
Desde la primera toma de contacto con el campeón francés, el Peugeot 208 T16 Pikes Peak ha devorado kilómetros en circuito en manos del piloto de pruebas Grégory Guilvert. Después de disputar y de ganar el Rallye de Argentina WRC, Sébastien Loeb estaba entusiasmado ante la perspectiva de reencontrarse con su nueva montura. Primera constatación: su nueva piel coloreada no ha cambiado para nada su temperamento. “Conserva un carácter impresionante” confirmaba Loeb tras el primer ensayo. “Pilotarlo en carretera es muy instructivo ya que es justamente eso lo que nos espera en el Pikes Peak. He constatado que es muy reactivo al volante y que aún no puedo colocarlo con la precisión que desearía. Debemos seguir trabajando en este aspecto”.
Las sesiones de pruebas continuarán en Estados Unidos, donde el 208 T16 Pikes Peak llegará a finales de mes. Allí, el equipo Peugeot Sport ultimará los preparativos para esta fantástica aventura.









